sábado, 11 de abril de 2009

The Office

En el último año me he ventilado enterita "LA serie". Hablo sin duda de Seinfeld, una serie que aunque en España no tuvo tantísima penetración, en Estados Unidos fue (y es) sin duda la número uno. 180 episodios que aunque sean muchos no me aburrieron sino me dejaron con ganas de más.

También me he puesto al día con las de los lunes de la CBS: "How I Met Your Mother" y "The Big Bang Theory" (si tengo que elegir entre las dos me quedo con esta última).

Y ahora, me he enganchado de verdad a la oficina americana. Recalco que hablo de la versión de la NBC, no la original de la BBC, la cual todavían no he visto (pero que veré en cuanto termine con esta).


Ya había visto algunos capítulos sueltos después de Buenafuente. Al principio me parecía graciosa para un rato y luego me veía los capítulos enteros. Pero ahora los estoy viendo todos completos y seguidos, ordenados.

La serie gana muchísimo tras ver unos cuantos capítulos. Todos los personajes tienen su propia personalidad, su propia vida, que se va mostrando poco a poco en cada capítulo. Al igual que en muchas series de este tipo ("sitcoms"), los capítulos se pueden ver independientemente, sin embargo, no lo son, existe una historia continuada. Existen numerosas referencias a anteriores capítulos, que de no haberlos visto pasarían inadvertidas, lo cual pasa en otras series, pero en esta además se desarrolla lentamente una trama. Es raro encontrar un capítulo que pueda ser eliminado y sigan quedando igual los siguientes.

En Seinfeld las relaciones de pareja podían desarrollarse por completo en un único capítulo (es acojonante lo que ligaban todos XD), o en una temporada entera, pero de ser así, nos podríamos quedar prácticamente con el capítulo en que da comienzo y con el que termina, cómo mucho con alguna anecdota más. En The Office se desarrollan a lo largo de toda la serie.

Cuesta entender la manera en la que está filmada, cómo si se tratar de un reality. Los personajes comentan las situaciones opinando lo que piensan (o lo que quieren decir) al público, pero sin que puedan ser escuchados por otros personajes. Esto resulta algo raro, porque aunque hablan en lugares próximos a dónde se desarrolla la escena, realmente no la abandonan para hacer el comentario. Sin embargo, aunque el hecho de abandonar la escena para comentarla realmente "no existe", sí existen las cámaras que graban toda la serie. Los personajes agradecen o se quejan de que se grabe algo, o preguntan si las cámaras están presentes.


Así que os recomiendo encarecidamente ver esta serie, no sólo ver capítulos sueltos. Está bien hecha de verdad, los actores y guionistas (en ocasiones los mismos) son geniales. El doblaje español no está mal, introduce en ocasiones frases de su propia cosecha, y habrá a quién no le guste, pero a mí personalmente me gusta cómo está doblado Michael, aunque sobreactúe mucho más que la versión original.

Tan sólo puede echar para atrás la vergüenza ajena de los personajes idiotas, pero afortunadamente no llega al nivel de desesperación de Larry David.

Por cierto, si alguien encuentra otra sitcom que esté valorada con 9,4 en imdb.com que avise. Con nota más alta no se si habrá alguna. Generalizando a series, Los Soprano tiene un 9,5, ¡pero no es sitcom!

Podeis ver un refrito de escenas pinchando aquí.

¿La liará Lorenzo?

El año pasado se disolvieron Los Muertos de Cristo. Dieron sus últimos conciertos en junio en Sudamerica, en mayo en Fuenlabrada y en abril estaba previsto que aparecieran en el Extremúsika 2008.

Resultaba intrigante que acudieran a un macrofestival cómo el que se ha convertido el Extremúsika, conociendo su escasa simpatía por los grandes festivales. O quizás puedan existir grandes festivales que ofrezcan un buen trato a todos.

El caso es que en 2003 en el Derrame Rock ya la liaron poniendo a parir a la organización, y parecía que no iban a volver a tocar este tipo de festivales. ¿Será distinto el Extremúsika?



En el 2008 nos quedamos con la intriga de qué hubiera pasado en la última actuación de Los Muertos de Cristo en un festival, ya que se suspendió dicha edición del Extremúsika por las fuertes lluvias para las cuales no estaba preparado el festival.


Sorprendentemente, con escasos meses inactivo, el cantante de Los Muertos de Cristo nos ha sorprendido este año anunciando su actuación en solitario bajo el nombre "El Noi del Sucre". Que casualmente actuará por primera vez en el Extremúsika 2009.

De "El Noi del Sucre" sólo se sabe que ha montado una página web: www.elnoidelsucre.com en la cual mediante una autoentrevista explica el porqué vuelve a los escenarios, qué va a hacer, etc. Supuestamente va a sacar disco, y dentro de poco ofrecerá para descarga un single (pero que todavía no está disponible). Sólo hay anunciado otro concierto para otro festival en septiembre (Aupa Lumbreiras). No se sabe nada más.

¿Será "El Noi del Sucre" una tapadera para poder acceder al escenario del Extremúsika a soltar algún discursito?

Puede que sí, o puede que no. Pero creo que existen motivos para sospechar.

Dentro de una semana lo sabremos.

viernes, 10 de abril de 2009

Dar la mano entre amigos


Resulta curioso que el gesto de dar la mano entre amigos, fuera de formalidades, se realice cuando se quiere mostrar un cierto grado de confianza, pero cuando dicha confianza no llega a ser plena.

Resulta raro dar la mano a los principales amigos. Con ellos se ha alcanzado la confianza plena, y se les ve con relativa frecuencia (aunque sean meses), por lo que se superó la frontera del apretón de manos y se dejó de darla. En mi opinión, los amigos de verdad no se deberían de dar la mano.

De la misma forma, resulta raro darle la mano a un amigo de un amigo de un amigo, que seguramente no volverás a ver en la vida (la principal vez que viví este caso recuerdo que fue en el conocido bar de Vallecas VKaos).

Sin embargo, el apretón de manos viene perfecto para los amigos de los amigos que seguramente volverás a ver, y con quienes quieres mostrar simpatía.

También con recientes amigos con los que quieres mostrar un interés por conservar la amistad.


Dar la mano es la amplia frontera entre los amigos de verdad y los que no lo son.