Línea amarilla que no indica obras
Seguramente os hayáis dado cuenta en las películas americanas que la línea de la carretera no es blanca sino amarilla. Y no es que haya obras, es la línea normal. Sin embargo, en otras ocasiones cómo en autopistas es blanca. Esto se utiliza en países del norte de Europa y América.
Observando un poco los casos en los que se emplea un color y otro se deduce que la línea amarilla indica separación de sentidos. Delimita el punto de la calzada que está dedicado al sentido contrario.
Esto resulta bastante útil para estar seguros de que el otro carril es de sentido contrario (y que por tanto no estamos en una autovía), y también para indicar cuando una carretera tiene 3 carriles y ambos sentidos pueden adelantar, a qué sentido pertenece el central:
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En España cuando en una carretera de dos sentidos en la misma calzada hay más de un carril por sentido, estos se separan por cuadrados en lugar de líneas, que indican "carril adicional".
En países cómo Portugal o Francia existía hace tiempo el caso de que el central no tenía preferencia para ningún sentido, sino para el primero que lo utilizara para adelantar. Por motivos de seguridad, al menos en Francia los quitaron, cambiando las marcas para que el central estuviera en cada tramo dedicado a un sentido.
Indicación del número de carretera con borde discontinuo
Esto, junto con las señales de tanques (que merecen mención aparte), fue una de las cosas que más me sorprendían en Alemania y que desconocía su significado. Me fui de Alemania sabiendo lo de los tanques, pero no lo de estas indicaciones. Tras darle vueltas estando este verano de viaje en Noruega, acabé pillándolo.
Resulta que las carreteras con borde discontinuo son aquellas a las que acabaremos llegando si seguimos una determinada dirección, pero sin ser todavía la carretera por la que circulamos.
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En este caso, nos encontramos en la carretera 13, y si la seguimos, llegaremos a la E16, la cual nos llevará a Bergen.
Por cierto, en Noruega, las rutas europeas no tienen otra denominación nacional. Es decir, la E16 únicamente se denomina E16 en Noruega. No como en España, que la A3 no deja de llamarse A3 aunque sea la E901. En Reino Unido no sólo es que tenga denominación nacional, sino que además es la única que aparece en las señales, por tanto no encontraremos la E16 aunque continúe una vez pasado Bergen de Edimburgo a Glasgow y más allá.
Lo cierto es que es algo bastante útil. En España únicamente podemos saber que no es la carretera que tomaríamos porque inmediatamente antes aparece el nombre de la carretera que tomaríamos, pero claro cuando son varias no hay manera de separarlo.
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En este caso, a alguno le he dicho que para llegar a mi casa tiene que seguir por la M40 hasta llegar a la A6 y tomarla en sentido Coruña, y cuando se ha encontrado con esta señal ha tomado esta salida. Sí, la salida lleva a la A6 sentido Coruña, pero a través de la M503 y no directamente (por tanto por otra ruta).
Otro amigo en el cartel principal de la M40 se confundía pensando que era otra carretera. En el cartel de arriba se hubiera pensado que era la carretera de Colmenar, cuando se trata de la M40 que lleva a la M607 (la carretera de Colmenar).
Así pues, lo del borde discontinuo no es una mala idea.
Borde de la carretera que termina y a su lado aparece otro.
En las carreteras españolas es fácil darse cuenta de un detalle: cuando surge un nuevo carril que se desvía, la línea que indica el arcén no continua, sino que empieza una nueva.
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Esto parece una tontería, pero tras tiempo conduciendo, le acabé encontrando la utilidad. Imaginaros que un camión os quita la visibilidad de lo que viene a continuación, y hay tráfico lento así que la distancia de seguridad es pequeña y por tanto, menos visibilidad que tenéis. Según se empiezan a separar las líneas que delimitan el carril si no existiera este detalle, continuaríais por el medio en un carril que cada vez se hace más grande. O peor aún, si ibais tomando como referencia la línea del arcén, os separareis al nuevo carril, y hasta que no aparezcan las lineas que separan los dos carriles (por el que vais y el nuevo), no os daréis cuenta de que hay un nuevo carril. Para entonces, seguramente no os encontréis en el centro de vuestro carril y tendréis que girar para volver.
En cambio, con este detalle, en seguida veis que se separa un nuevo carril y que para continuar por el carril debéis tomar como referencia únicamente la línea de la izquierda.
Esto también ocurre cuando se cierra un carril:
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En este caso, al haberse juntado las líneas de un carril previamente, queda claro que un carril desaparece y tiene que ceder el paso al cambiarse al otro. Pero por si acaso quedan dudas, esto remarca qué carril tiene que ceder el paso: el que está en el lado de la línea que continua.
Seguramente os hayáis dado cuenta en las películas americanas que la línea de la carretera no es blanca sino amarilla. Y no es que haya obras, es la línea normal. Sin embargo, en otras ocasiones cómo en autopistas es blanca. Esto se utiliza en países del norte de Europa y América.
Observando un poco los casos en los que se emplea un color y otro se deduce que la línea amarilla indica separación de sentidos. Delimita el punto de la calzada que está dedicado al sentido contrario.
Esto resulta bastante útil para estar seguros de que el otro carril es de sentido contrario (y que por tanto no estamos en una autovía), y también para indicar cuando una carretera tiene 3 carriles y ambos sentidos pueden adelantar, a qué sentido pertenece el central:
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En España cuando en una carretera de dos sentidos en la misma calzada hay más de un carril por sentido, estos se separan por cuadrados en lugar de líneas, que indican "carril adicional".
En países cómo Portugal o Francia existía hace tiempo el caso de que el central no tenía preferencia para ningún sentido, sino para el primero que lo utilizara para adelantar. Por motivos de seguridad, al menos en Francia los quitaron, cambiando las marcas para que el central estuviera en cada tramo dedicado a un sentido.
Indicación del número de carretera con borde discontinuo
Esto, junto con las señales de tanques (que merecen mención aparte), fue una de las cosas que más me sorprendían en Alemania y que desconocía su significado. Me fui de Alemania sabiendo lo de los tanques, pero no lo de estas indicaciones. Tras darle vueltas estando este verano de viaje en Noruega, acabé pillándolo.
Resulta que las carreteras con borde discontinuo son aquellas a las que acabaremos llegando si seguimos una determinada dirección, pero sin ser todavía la carretera por la que circulamos.
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En este caso, nos encontramos en la carretera 13, y si la seguimos, llegaremos a la E16, la cual nos llevará a Bergen.
Por cierto, en Noruega, las rutas europeas no tienen otra denominación nacional. Es decir, la E16 únicamente se denomina E16 en Noruega. No como en España, que la A3 no deja de llamarse A3 aunque sea la E901. En Reino Unido no sólo es que tenga denominación nacional, sino que además es la única que aparece en las señales, por tanto no encontraremos la E16 aunque continúe una vez pasado Bergen de Edimburgo a Glasgow y más allá.
Lo cierto es que es algo bastante útil. En España únicamente podemos saber que no es la carretera que tomaríamos porque inmediatamente antes aparece el nombre de la carretera que tomaríamos, pero claro cuando son varias no hay manera de separarlo.
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En este caso, a alguno le he dicho que para llegar a mi casa tiene que seguir por la M40 hasta llegar a la A6 y tomarla en sentido Coruña, y cuando se ha encontrado con esta señal ha tomado esta salida. Sí, la salida lleva a la A6 sentido Coruña, pero a través de la M503 y no directamente (por tanto por otra ruta).
Otro amigo en el cartel principal de la M40 se confundía pensando que era otra carretera. En el cartel de arriba se hubiera pensado que era la carretera de Colmenar, cuando se trata de la M40 que lleva a la M607 (la carretera de Colmenar).
Así pues, lo del borde discontinuo no es una mala idea.
Borde de la carretera que termina y a su lado aparece otro.
En las carreteras españolas es fácil darse cuenta de un detalle: cuando surge un nuevo carril que se desvía, la línea que indica el arcén no continua, sino que empieza una nueva.
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Esto parece una tontería, pero tras tiempo conduciendo, le acabé encontrando la utilidad. Imaginaros que un camión os quita la visibilidad de lo que viene a continuación, y hay tráfico lento así que la distancia de seguridad es pequeña y por tanto, menos visibilidad que tenéis. Según se empiezan a separar las líneas que delimitan el carril si no existiera este detalle, continuaríais por el medio en un carril que cada vez se hace más grande. O peor aún, si ibais tomando como referencia la línea del arcén, os separareis al nuevo carril, y hasta que no aparezcan las lineas que separan los dos carriles (por el que vais y el nuevo), no os daréis cuenta de que hay un nuevo carril. Para entonces, seguramente no os encontréis en el centro de vuestro carril y tendréis que girar para volver.
En cambio, con este detalle, en seguida veis que se separa un nuevo carril y que para continuar por el carril debéis tomar como referencia únicamente la línea de la izquierda.
Esto también ocurre cuando se cierra un carril:
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En este caso, al haberse juntado las líneas de un carril previamente, queda claro que un carril desaparece y tiene que ceder el paso al cambiarse al otro. Pero por si acaso quedan dudas, esto remarca qué carril tiene que ceder el paso: el que está en el lado de la línea que continua.