Hacía ya bastante tiempo que había comprado este juego en una oferta que me hicieron de varios juegos de segunda mano, sabía que era bueno, pero con tantos juegos que jugar y tan poco tiempo, no me había animado a jugarlo.
Lo cierto es que la temática hecha un poco para atrás. Me gustan los juegos originales, pero en este caso la temática de médicos no es algo que me llamara mucho la atención... El estilo gráfico tampoco es que me disguste, pero tampoco me llama la atención.
Yixo me animó a jugar al juego. Por mucho que leyera comentarios que decían lo bueno que era el juego, un comentario verbal siempre ofrece más confianza... Sabía que era un juego bueno, pero no tanto.
Empecé a jugarlo en navidades, al principio el juego parecía corto, ya que sólo tiene 6 "misiones" (cada una con varias fases), y las primeras se pasan en un par de horas. Sin embargo, he tardado un tiempecillo en acabarlo. En tiempo de la vida real unos dos meses, ya que en medio han estado los examenes, en tiempo computado unas 12 horas, que me imagino que en total serían unas 20, contando las partidas en las que no guardé nada porque no tuvieron éxito.
Por muchas imágenes (y puede que vídeos) que vea uno, no es capaz de imaginarse cómo un juego así puede llegar a ser tan DIVERTIDO. Yo antes de jugar al juego simplemente pensaba que era un juego gracioso y sorprendente, en el que la gracia era que a la gente le gustaba la temática o simplemente que fuera algo distinto, nuevo.
No, aparte de por todo eso, el juego es bueno porque engancha. Tiene ese "algo" que tienen lo juegos buenos, que te anima a seguir jugando. La dificultad ajustada. Difícil, cada vez más, pero no imposible. Algunos juegos pecan de una dificultad tan excesiva que no te anima a seguir jugando, en estos juegos, cuando has perdido esdebido a que no eres un jugador experto y el juego es muy dificil, y sabes que por mucho que lo vuelvas a intentar, volverás a perder, ya que no tienes ninguna posibilidad de conseguirlo.
Los juegos realmente buenos son aquellos en los que cuando pierdes, crees que podrías haberlo hecho mejor, y te entran ganas de seguir jugando. Puedes pasarte horas intentando lo mismo, y al final no conseguirlo, pero si después de tanto tiempo todavía te crees capaz de conseguirlo, la dificultad está ajustada, y el juego está bien hecho. Y aunque fuera difícil, la dificultad consiste en no saber jugar bien, no en ser malo de reflejos, por tanto, en cada partida lo harás mejor (salvo excepciones), y aunque no hayas avanzado nada, el próximo día que juegues lo harás mejor. Esto era fundamental en los viejos juegos en los que no se guardaba la partida, ya que era uno mismo el que la guardaba en su cabeza con las habilidades adquiridas, cada día que uno jugaba llegaba más lejos. Trauma Center es uno de estos juegos de dificultad ajustada y basada en el aprendizaje.
No se me ocurre ningún género posible en el que clasificar este juego. A veces me da la impresión de estar jugando a un puzzle, se pueden abstraer prácticamente lo que simbolizan todas las acciones en las que está basado y resulta que sólo hay que tener en cuenta una multitud de variables, por un lado que un contador no llegue a cero, si le queda mucho puedes entretenerte y arriesgar más, pero no te puedes distraer en controlar unos factores, ya que pierdes por otros... Pero pensándolo bien, en matamarcianos, shooters, plataformas y otros tipos de juegos también ocurre esto. Incluso en los RPGs precisamente la parte de curarte o arriesgar y atacar, sean del subgenero que sean: action, battle o tactics. Precisamente me recuerda a este último género, el Tactics-RPG por el hecho de que la mayoría de estos juegos se limitan básicamente a únicamente niveles de juego, entrelazados con muchos diálogos de historia.
Trauma Center me lo imaginaba más realista, pero no, es pura ficción. Al principio puede parecer que la historia podría ser real, y que todas las acciones se aplican en medicina... Pero tras jugar un poco resulta que no, en la historia se inventan las típicas paranoias japonesas de conspiraciones, y dentro del cuerpo de los pacientes surgen multitud de bichos que hay que atacar, con el bisturí en lugar de con la espada. La historia se pone bastante pesada, y la verdad es que ni fu ni fa... Pero en el juego se agradece la originalidad de los bichos contra los que hay que luchar.
Pues eso, que al igual que me lo recomendaron a mí, os lo recomiendo a todos. Hay que jugarlo para saber lo que es, porque por mucho que se diga o se mire, uno no es capaz de hacerse a la idea.
El juego destaca por su originalidad, no hay nada igual (tanto en concepto de juego cómo en nuevas formas de control), pero es un error pensar cómo yo pensaba, que destaca únicamente por su originalidad. TAMBIÉN DESTACA POR SER MUY BUEN JUEGO.
Os pongo el vídeo más significativo que he encontrado, de un franchute haciendo una partida perfecta. No se si con el vídeo uno se puede hacer una idea de lo que es el juego, cómo digo: HAY QUE JUGARLO.
La última fase me llevó bastantes intentos, pero sobre todo me costó porque no sabía lo que tenía que hacer justo al final, así que tuve que echar mano de GameFaqs y aún así sólo una de las cinco guías que miré me dió algo de pista. De haberlo sabido, podía haber terminado unas 6 veces, y si volviera a jugar ahora, probablemente me pasaría esta fase, la última, a la primera. Después hay un par de fases extras, pero afortunadamente las han separado de la historia principal para poder decir que he acabado el juego, porque son de dificultad extrema.
Próximo juego: Another Code.