Esta intentaré hacerla más breve:
31 de Marzo de 2006, viernes por la noche. Me dirigía a Cáceres con dos amigos (Martín e Ignacio). En la carretera desde Trujillo la gente conducía cómo el culo. Una carretera de mierda en la que adelantaban sin visibilidad. Recuerdo que tuve que adelantar a una camioneta que iba lentísima y me costó encontrar el buen momento (ya estoy enrollándome). El caso es que los adelantamientos y excesos de velocidad quedaban impunes.
Justo antes de llegar a Cáceres, me empieza a vibrar el móvil en el bolsillo. No tenía interés en ponerme a contestarlo mientras conducía (seré gilipollas), pero no paraba de vibrar. De repente, llegué a Cáceres. El carril por sentido se convirtió en tres carriles al desembocar en una rotonda. Perfecto, me coloco en la derecha, me paro, pongo la doble intermitencia (aka luz de emergencia o "warning"). Hay dos carriles por los que me pueden adelantar sin problemas, ya puedo sacarme el móvil del bolsillo.

En ese momento me dicen mis amigos que tenemos la Guardi Civil detrás. Se habían parado detrás mío. Bueno, será que quieren pararme. Me hecho un poco para alante metiendome en el arcén de la rotonda (lo que me dieron a entender que debí hacer desde el principio), para hacer que fuera una "parada" de verdad (a pesar de estar parado).
Se ponen detrás también en el arcén y viene uno, lo típico. Lo peor de todo es que antes de salir de Madrid se me había jodido la ventanilla y no había conseguido arreglarla, con lo cual la había conseguido subir y para sujetarla había metido un destornillador en el hueco junto con el cristal. No podía por tanto bajar la ventanilla cómo debe hacerse, así que abrí la puerta. Esto debió de resultar al Guardia raro de cojones, pero no hizo ningún comentario.
Saludo y pregunto si puede esperar un momento que me están haciendo una llamada. Sin problemas. Después de la llamada, le cuento al Guardia que estamos perdidos, que si nos puede indicar cómo ir al recinto hípico. Me dice que sí y creo que me pide algunos papeles, y me cuenta no se qué de un boletín. Me indica cómo llegar por la circunvalación, a pesar de que por el centro es más corto, para que no me perdiera, y me dice, "Pero esperese un segundo que le voy a hacer un boletín". Nos quedamos rayados con lo del boletín, no sabíamos si me iba a cascar una multa o a dibujar un plano.
Volvió al cabo de un rato y me explicó. "Mire son 70 euros que si los paga en menos de un mes tiene un 30% de descuento, lo puede pagar por correo y puede alegar. Firme aquí aunque no esté conforme. Así la próxima vez se lo pensará y se echará al arcen cuando pare".
Moraleja: Eso de pararse para coger el móvil y así evitar multas no se debe hacer.
Si se circula por carretera, no te van a ver hablando por el móvil (otra cosa es en zona urbana, dónde además el hecho de requerir más atención y cambiar de marcha, puede ser peligroso), se puede coger sin problemas de seguridad y de multas. Siempre siendo consciente que mientras se mantiene una conversación se pierde capacidad de concentración en la conducción (y eso pasa aunque te hable el que está a tu lado), y que si sucede una situación de riesgo, se debe dejar el móvil para poder conducir con todas las facultades (peor sería tener que dejar un cigarrillo encendido, y sin embargo se permite fumar)
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