viernes, 13 de febrero de 2009

Defectos del 405

Dentro de 3 inminentes días el 405 se va al desguace, por lo que aunque tendré más de 5 asuntos pendientes de escribir, los próximos días me centraré en escribir entradas sobre este coche.

Lo primero de todo, creo que es necesario que haga una lista de todos los defectos, por minucias que sean, de desperfectos o detalles que podrían estar mejor en el coche, por pequeños o grandes que sean.

Lo cierto es que el coche, aunque sigue teniendo los asientos tan cómodos cómo siempre, y sigue siendo un placer conducirlo con su dureza justa que no tiene ningún coche actual pero con dirección asistida. Pero aún así lo cierto es que por lo demás está en un estado bastante lamentable.

Ayer iba por la calle con un amigo y nos encontramos con otro 405 aparcado, en un estado impecable, por lo que mi amigo se pensaba que sería más nuevo. No, la matrícula de este otro marcaba MX, la cual es anterior a mi SM.

En realidad, en España es prácticamente imposible encontrar un 405 más reciente que este, ya que se compró cuando ya no se fabricaba, y ya había llegado el 406, en una especie de liquidación de todos los 405 que quedaban por vender en España, a mediados de 1995, por lo que prácticamente todos los 405 son anteriores al 1995. Digo "en España" porque en otros países cómo Argentina creo que siguió vendiendose durante más tiempo. Y sorprendentemente, EN IRÁN TODAVÍA SE FABRICA (aunque creo que por otra empresa que compró el diseño).


Bueno, sin más, empecemos con la lista, desde los detallitos menores sin importancia a problemas más importantes:
  • La tapicería de los asientos traseros tiene un pequeño agujero circular producido por mi hermano con el encendedor al día siguiente de comprar el coche.
  • El encendedor creo que nunca volvió a funcionar al llenarse del plástico de la tapicería.
  • El botón del aire acondicionado está desaparecido (aún así se le puede seguir dando a una lengüeta, pero no es un botón).
  • La boca central izquierda del aire acondicionado está suelta y no se mantiene centrada.
  • Esto es debido a que mi padre intentó desmontarla para sacar un calendario que yo había metido por la boca central derecha. Esto es otro defecto porque el calendario sigue ahí dentro y de vez en cuando le da por ponerse a vibrar, resultando en un ruido algo molesto.
  • El volante está muy desgastado, cuando hace calor se quedan partículas pequeñas del volante en las manos. Aún así agarra casi mejor y va perfecto.
  • El piloto de las luces de cruce en el cuadro de mando no se enciende, sólo el de posición. A pesar de ello las luces van bien.
  • Al reloj a veces le da por pararse, no se puede fiar uno (debe de estar mal la batería o algo, aunque últimamente casi no pasa). Afortunadamente la radio que puse pilla la hora automaticamente (supongo que del DCF77 que emite desde cerca de Frankfurt para toda Europa), resultando fiable.
  • El retrovisor izquierdo no se puede controlar manualmente desde dentro con su pitorro. Este retrovisor lo he cambiado unas cuantas veces y dos huecos de los tornillos están rotos, así que demasiado que se aguanta.
  • La ventanilla del conductor a veces se cae y hay que volverla a montar desarmando parte de la puerta. En un taller una vez me pusieron una especie de tope para que no se saliera del riel, pero cuando la cambié hace mes y medio perdí este tope y vuelve a caerse de vez en cuando. Eso sí, si antes podía tardar horas en meterla, ahora dejo la puerta sin atornillar completamente y en menos de 3 minutos la pongo.
  • La palanquita del cerrojo del conductor está suelta, cuesta abrir tirando de ella sin quedarse con el pitorro en la mano, por lo que hay que utilizar la del copiloto. Para cerrar es más fácil que funcione.
  • Al abrir el coche, el cierre suele rebotar, por lo que nada más abrirse se cierra sólo. No se si tiene que ver con una de las palancas (con la que está mal del conductor o con la del piloto, me inclino más por esta última), que no consiguen subir. Hay que pillar la manivela y abrir al vuelo, justo cuando están arriba los pitorros, antes de que reboten y bajen. Para el conductor que abre es fácil sincronizarse con la mano de la llave, pero para el copiloto resulta casi imposible, por lo que hay que abrirle posteriormente.
  • El cierre también le da por activarse en cualquier momento, especialmente al cerrar la puerta con un ligero golpecito, pero también en los baches. Debido a esto siempre que salgo del coche cojo la llave o bien bajo una ventanilla, ya que una vez se me cerró el coche en medio de la calle con la llave puesta.
  • La puerta trasera derecha tiene el cierre independiente. Se jodió la centralización y va por libre. Así que toca abrir manualmente y a veces se olvida cerrarla. Afortunadamente casi todos mis amigos ya se lo conocen.
  • La mayoría de las puertas son bastante cabronas, no se quedan fijas abiertas, hay que sujetarlas, y si no se hace tras abrirla completamente puede cerrarse, golpeandote con una fuerza proporcional al recorrido que realice.
  • Algunas puertas chirrían bastante.
  • El exterior está en bastante mal estado, lleno de arañazos, golpecitos, y aboyaduras en general, las más gordas las comentaré independientemente a continuación.
  • El maletero tiene una rayada de llave (de algún cabrón hijoputa) de tamaño considerable, que acabó con todas las capas de pintura y protección. Al pintarlo encima se sigue notando que faltan capas.
  • El parachoques delantero por la parte derecha está sujeto a duras penas por un tornillo improvisado (para lo cual hubo que taladrar el parachoques). Encima de él la chapa aboyada da fé de un golpe.
  • Un trozo de chapa delantera también está cutremente sujeta por un tornillo que pusimos cómo pudimos.
  • La chapa delantera del león de Peugeot la perdí. Se rompió junto con el enganche por lo que la tuve que poner con pegamento. Debí quedarmela porque no tardó en caerse a saber dónde y perderse.
  • El parachoques trasero está hundido y separado por el centro, fruto de un golpe que le dió uno al arrancar estando aparcado. Le vimos pero no nos dió tiempo a pillarle la matrícula.
  • La puerta del copiloto la doblaron para abrir el coche, aunque finalmente no robaron nada, se consiguió doblar para el otro lado, pero ya no queda hermeticamente cerrada y a partir de 110 kmh empieza a sonar el aire que entra.
  • La puerta del conductor tiene un boyo considerable desde hace un par de meses, consecuencia de comerme un bolardo con el que no contaba (había varios en fila y tomé como referencia el penúltimo pensando que era el último), todo por hacerle un favor a un gilipollas que no quería dar marcha atrás, y me incitó a que me metiera en un sitio complicado para luego dar la vuelta así de mal.
  • No funciona el cierre/apertura por radiocontrol, la llave perdió la pila y el botón, pero antes se estropeó el receptor.
  • No existe cerradura para el maletero. Hace poco más de un mes se me quedó la llave encajada (la historia merecería una entrada aparte) y es imposible sacarla, por lo que quité todo el bombín. Ahora el maletero lo puede abrir cualquiera que se de cuenta y sepa cómo hacerlo.
  • El intermitente derecho trasero hace continuidad con las luces y el freno o el antiniebla, cómo creo que comenté en una entrada aparte, si se pisa el freno o se pone el antiniebla a la vez que las luces y el intermitente derecho, el intermitente trasero se apaga, y el delantero se acelera (al igual que en el cuadro de mando). Sacando el enganche de los cables y volviendolo a meter se suele solucionar por un tiempo muy breve. Lijandolo ha durado más (el día justo para pasar la ITV), pero la clave yo creo que es doblar los cables del conector (cómo pasa con algunos auriculares que se joden en la parte del conector y para que sienen hay que doblar el cable por la parte del conector).
  • No se puede realizar el equilibrado, los mecánico son incapaces de mover los tornillos.
  • El coche se ahoga a veces. Y lo peor de todo, no arranca en hasta 10 minutos. Dandole a la pera para meterle combustible manualmente se puede arrancar más fácilmente. Dejó de pasar con gran frecuencia al limpiarle los filtros, y pasa más frecuentemente en invierno con el frío (cuando lleva tiempo arrancado es difícil que pase) y cuesta arriba, o en ligeros resaltos. Es sin duda uno el gran defecto que tiene el coche, pero tampoco es para tanto. Últimamente casi no pasa (apenas un par de veces por semana, en lugar de todos los días cómo pasaba hace tiempo), igual por que la caña que le estoy dándo últimamente le sienta bien al motor.


Cosas que podría tener y no se le pusieron (no son defectos, pero quería comentarlas).
  • No tiene cuenta-revoluciones. Ni falta que hace sonando cómo suena el motor, hace suficiente ruido cómo para escucharlo sin problemas, pero sin llegar a molestar. Mucho mejor conocer las revoluciones por oido que dedicar la visión a mirar al cuadro. En el lugar del cuadro el fabricante puso un gigantesco reloj. En aquella época era algo normal no tener cuenta-revoluciones, se consideraba un extra que tenían algunos coches. Hoy en día uno mira el cuadro y llama la atención el enorme reloj.
  • Los mandos del volante para controlar la radio no funcionan, se perdieron al cambiar la radio de serie. Se podía haber puesto un interfaz, pero valen tanto cómo la radio por lo que consideré que no merece la pena.
  • Los asientos traseros no tienen reposacabezas. Pero se nota en el color de la tapicería que existe el hueco para ponerlos (excepto el asiento central). Un detalle tonto pero que es de vital importancia en la seguridad.
  • No tiene reloj digital debajo entre los mandos del aire y las salidas de aire. En su lugar hay nada. Este lugar lo utilicé en su momento primero para un termómetro (el cual acabó estropeandose) y después para colocar un imán para sujetar la antena GPS, pero cómo la antena estaba mucho mejor guardada en el cenicero (dónde encajaba perfectamente), lo usaba para dejar las monedillas de latón (o lo que sea, el caso es que las otras no se imantan), hasta que un amigo investigando me lo arrancó y no volvió a pegarse el imán. Lo cierto es que el reloj no hace falta teniendo uno enorme en el lugar del cuenta-revoluciones y otro digital un poco más abajo, en la radio. Pero el hueco sin ningún "extra" resulta curioso.
  • Sólo queda un tapacubos, el resto se han ido rompiendo y perdiendo.

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