Anteayer fuí por primera vez a jugar al paintball. Mira que había hecho buen tiempo durante los últimos días, pero una hora antes de jugar, empezó la lluvia y el frío.

El sitio, Shootballs, me dijeron que estaba a unos 20 minutos (lo anuncian cómo "A 25 minutos del centro de Madrid"), y confiaba en tardar eso en llegar. Cómo salimos tarde y además desde El Carralero, decidí ir por el noroeste en lugar de por la M40, ya que me comentaron que había gente que iba por ahí.
El error fue que la gente iba desde Villalba a Soto del Real, y yo me metí desde Torrelodones a Colmenar Viejo. Y la carretera de Hoyo a Colmenar es del tiempo de los romanos. Originalmente se notaba que era de un carril, pero quitaron los arcenes para meter uno por sentido. Lo cierto es que me lo pasé de puta madre conduciendo a toda ostia para llegar cuanto antes, pero a uno de los ocupantes le sentó cómo el culo y a punto estuvo de potar.
Al final tardamos prácticamente 50 minutos en llegar, lo mismo que a la vuelta por la M40 y la carretera de Colmenar, eso sí, la vuelta muy tranquilita (la ida a toda ostia). Vamos, que el sitio está mucho más lejos de lo que lo pintan.
Al llegar todavía había algo de ventisca, pero para cuando empezamos ya había dejado de nevar. Aún así había mucho viento que desviaba las bolas, por lo que había que realizar siempre un primer tiro para calibrar la desviación.
Las primeras partidas estuvieron bien, pero luego empezó a notarse lo desequilibrados que hicimos los equipos y para cuando quería darme cuenta ya habíamos ganado. El arma se atrancaba a veces y las bolas había que intentar no gastarlas, ya que cada 100 bolas (contadas "a ojo") eran 6 euros más (6 céntimos la bola). Aunque pa mí que eran sólo 50 bolas...
Desde luego lo de las bolas es la manera principal de incrementar el precio. De 21 euros iniciales (con 100 bolas), subió a 40 euros la tarde (con 400 bolas y guantes).
Anocheció mientras jugabamos la última partida, que no pudimos completar, por lo que nos quedamos con ganas de más. Yo por lo menos me fuí con la sensación de prácticamente no haber jugado. Pero sin enbargo, pagué 40 euracos. Me quedé con ganas de volver y jugar en serio, pero a este precio sólo parece razonable ir una vez al año, o cada dos.
Desde luego, es un negocio cojonudo. Decían que por la tarde acudieron unas 160-180 personas. Había mucha gente, pero me parecen demasiadas. Yo calculo tirando por lo bajo unas 120 por la tarde. Otras 120 por la mañana suman 240. Por una media de 42 euros (nosotros fuimos los que menos gastamos) suman un fajo de más de 10.000 euros en el día, que salvo la reserva,(100 euros por transferencia bancariaa), tenía la pinta de ir todo en negro (no dan ticket), así que poco hay que restar de impuestos. Personal serían unas 15 personas (20 tirando por lo alto), a las cuales pueden pagar unos 600 euros (1000 tirando por lo alto). El precio de las bolas es simbólico respecto a lo que nos cobran, habría que sumar cómo consumibles la gasolina del grupo electrógeno, teléfonos, pero sobre todo publicidad. Las armas pueden costar 300 euros, que siendo 100 suman 30.000 euros, despreciables con lo que vale la finca. El caso es que 8 días al menos suman 80.000 euros, menos unos 20.000 de personal y consumibles, suman 60.000, unos 10 millones de pesetas al mes. En poco tiempo se amortiza la compra de una finca. Dan ganas de montar un negocio de Paintball...

El sitio, Shootballs, me dijeron que estaba a unos 20 minutos (lo anuncian cómo "A 25 minutos del centro de Madrid"), y confiaba en tardar eso en llegar. Cómo salimos tarde y además desde El Carralero, decidí ir por el noroeste en lugar de por la M40, ya que me comentaron que había gente que iba por ahí.
El error fue que la gente iba desde Villalba a Soto del Real, y yo me metí desde Torrelodones a Colmenar Viejo. Y la carretera de Hoyo a Colmenar es del tiempo de los romanos. Originalmente se notaba que era de un carril, pero quitaron los arcenes para meter uno por sentido. Lo cierto es que me lo pasé de puta madre conduciendo a toda ostia para llegar cuanto antes, pero a uno de los ocupantes le sentó cómo el culo y a punto estuvo de potar.
Al final tardamos prácticamente 50 minutos en llegar, lo mismo que a la vuelta por la M40 y la carretera de Colmenar, eso sí, la vuelta muy tranquilita (la ida a toda ostia). Vamos, que el sitio está mucho más lejos de lo que lo pintan.
Al llegar todavía había algo de ventisca, pero para cuando empezamos ya había dejado de nevar. Aún así había mucho viento que desviaba las bolas, por lo que había que realizar siempre un primer tiro para calibrar la desviación.
Las primeras partidas estuvieron bien, pero luego empezó a notarse lo desequilibrados que hicimos los equipos y para cuando quería darme cuenta ya habíamos ganado. El arma se atrancaba a veces y las bolas había que intentar no gastarlas, ya que cada 100 bolas (contadas "a ojo") eran 6 euros más (6 céntimos la bola). Aunque pa mí que eran sólo 50 bolas...
Desde luego lo de las bolas es la manera principal de incrementar el precio. De 21 euros iniciales (con 100 bolas), subió a 40 euros la tarde (con 400 bolas y guantes).
Anocheció mientras jugabamos la última partida, que no pudimos completar, por lo que nos quedamos con ganas de más. Yo por lo menos me fuí con la sensación de prácticamente no haber jugado. Pero sin enbargo, pagué 40 euracos. Me quedé con ganas de volver y jugar en serio, pero a este precio sólo parece razonable ir una vez al año, o cada dos.
Desde luego, es un negocio cojonudo. Decían que por la tarde acudieron unas 160-180 personas. Había mucha gente, pero me parecen demasiadas. Yo calculo tirando por lo bajo unas 120 por la tarde. Otras 120 por la mañana suman 240. Por una media de 42 euros (nosotros fuimos los que menos gastamos) suman un fajo de más de 10.000 euros en el día, que salvo la reserva,(100 euros por transferencia bancariaa), tenía la pinta de ir todo en negro (no dan ticket), así que poco hay que restar de impuestos. Personal serían unas 15 personas (20 tirando por lo alto), a las cuales pueden pagar unos 600 euros (1000 tirando por lo alto). El precio de las bolas es simbólico respecto a lo que nos cobran, habría que sumar cómo consumibles la gasolina del grupo electrógeno, teléfonos, pero sobre todo publicidad. Las armas pueden costar 300 euros, que siendo 100 suman 30.000 euros, despreciables con lo que vale la finca. El caso es que 8 días al menos suman 80.000 euros, menos unos 20.000 de personal y consumibles, suman 60.000, unos 10 millones de pesetas al mes. En poco tiempo se amortiza la compra de una finca. Dan ganas de montar un negocio de Paintball...
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