
No se trata de un "macro-féstival" con un cartelón, por lo que su gran atractivo radica en lo bien realizado que está en todos sus detalles.
Muchos "macro-festivales" se limitan a destinar su presupuesto prácticamente únicamente al cartel, descuidando más o menos todo lo demás. El límite hasta el que puede llegar esto me contaron que fue el Monsters of Rock (Metalway no porque no llegó a haber, pero era lo mismo), en el cual la zona de acampada (la cual siquiera estaba incluida en el precio), no sólo estaba algo apartada y MALAMENTE ACCESIBLE (cómo ya ha pasado en otros festivales cómo alguna edición del Derrame y otros de Benicasim), sino que era UN PARKING ASFALTADO, siendo imposible clavar ninguna clase de piquetas. Quizás se le pueda perdonar, ya que en este caso uno no busca un féstival en el que pasárselo bien viendo a los típicos grandes grupos nacionales, sino tener la oportunidad única de ver la gira de los grandes grupos metaleros internacionales en España. Pero si no incluyen en el precio la acampada, pagar exclusivamente por la acampada (y no por los grupos) un dinero extra, para luego no poder clavar las piquetas, me hubiera parecido una estafa.
Algunos "macro-festivales" últimamente intentan cuidar más la imagen de que un féstival no es sólo un cartel de grupos (aunque algunos muy poco), e intentan ofrecer algo más. El Derrame por ejemplo ofrece "actividades" (algo que suena a humo, creo que consisten en charlas de ecologismo y anticapitalismo), aunque es bastante criticado por lo de los grupos nóveles, lo cual suena bien siempre y cuando no se les cobre por tocar. El Extremúsika también montaba su escenario (no siempre paralelo) de grupos nóveles y de versiones, el típico "mercado medieval" carísimo que montan en los pueblos (que con lo que sacan ya se debe de amortizar, no entiendo cómo se puede pagar por que venga esta feria). El Viña creo que también tiene alguna actividad que otra, pero tampoco mucho...
Pero el Baitu Rock consigue de verdad no ser únicamente un cartel de grupos, quizás porque el cartel no parece tan bueno, resalta más la imporancia de todo lo demás, pero tampoco hay que pensar que el cartel no es bueno. No es ni muy grande, ni muy comercial, pero la mayoría de estos grupos desconocidos para muchos (entre los que me incluyo) son de un gran nivel. Del cartél será lo último que comente. De momento seguiré contando todo lo que ofrece el Baitu Rock.
ENTORNO:
Para empezar, el sitio. Las Merindades de Castilla La Vieja (norte de Burgos) son uno de esos "oasis" que existen en el desierto de Castilla. El Baitu Rock se celebra en Villarcayo, la capital de las Merindades. Aunque desgraciadamente es uno de los pueblos más feos de la comarca, alrededor de Villarcayo podemos visitar pueblos que parecen de cuento, así cómo montañas interesantes con cascadas o monumentos cómo el Ojo Guareña (un sitio de visita obligada):

El cartel del Baitu Rock tiene lugar únicamente durante todo (desde las 3) un día, el sábado, pero el festival dura 4 días, y se pueden acampar hasta 5, por lo que se puede aprovechar para visitar todos estos lugares cercanos habiendo acampado GRATIS. Sí, se trata de un camping gratuito, lo cual es distinto a "incluido" que es lo que realmente es "gratuito" para muchos festivales en los que te exigen la entrada (la pulsera) para acceder a la zona de acampada. Este es gratuito de verdad, SE PUEDE IR AL FESTIVAL SIN PAGAR UN DURO, únicamente hay que pagar para ver los conciertos del sábado, todo lo demás es gratuito, y merece mucho la pena.
Nosotros nos quedamos sin ver la mitad de los sitios de los alrededores, incluyendo pueblos de las Merindades, pero también de Cantabria todo el embalse del ebro y Reinosa, que pillaba ya un pelín apartado. Más apartado todavía (aunque razonablemente cerca) quedaban otros sitios interesantes a los que fuimos cómo Bilbao o la playa de Laredo.
PRECIO:
En lo que respecta al precio, los conciertos del sábado cuestan 20 euros, un precio que está bastante bien, ya que el cartel merece la pena, pero tampoco es un chollazo. Hay que tener en cuenta que se trata de un sólo día (por eso el cartel no es tan grande cómo en los macro-festivales), pero aún así es inferior a los 25-30 euros de media que se suele cobrar por día en los festivales de grupos mayoritariamente nacionales. Me acuerdo de un festival llamado Profana Rock que cobraba 40 euros por un día, precio elevado con el que pretendía poder pagar a todos los grandes y caros grupos nacionales cómo S.A. concentrados en un sólo día, y por si fuera poco en recintos carísimos cómo plazas de toros (en Madrid fue en La Cubierta), que fracasó por falta de audiencia, lo cual es obvio teniendo en cuenta el precio (que se comprende que sea necesario, pero que poca gente está dispuesta a pagar por lo que era) y para tratarse de un viernes laborable... No sé si a la gente de las ediciones que no se celebraron les llegó a devolver el dinero, pero lo que estoy casi seguro que pasó es que a varios grupos que tocaron en varias ediciones no les pagaron...
Ahora hablaré concretamente del lugar exacto dónde tiene lugar la acampada (los conciertos son aparte en un pequeño solar rodeado de casas dentro del pueblo).
Al llegar a Villarcayo nos encontramos lo que digo, un pueblo feo. Tras dar varias vueltas no encontramos por ningún lado el lugar idílico de la acampada, ni tampoco pensamos que en un pueblo así al que ya le habíamos dado varias vueltas fuera a existir la mágica zona de la acampada... Vimos un camping pequeño pero no era... La cosa olía a timo, lo mismo todo era una estafa y no existía ningún Baitu Rock. Lo mismo nos pasó el día de los conciertos, no había manera de encontrar el recinto. Pero todo existía tal y cómo contaban :)
La zona de acampada es practicamente perfecta. Quizás le falle la compañía, los que ponen música a todo volumen 24 horas, los que roban en las tiendas (aunque teniendo aparcamiento cerca cómo toda acampada perfecta que se precie no hay mucho de qué preocuparse) y los que te despiertan a las 6 de la mañana gritando por tonterías. Pero prefiero esta compañía a la de los campings privados (de pago) en los hay gente que tiene que trabajar así que no te dejan charlar en tu propia tienda.
En el resto de aspectos que no son humanos, perfecta:
- Lo más importante de una zona de acampada es el suelo. Tiene que ser suficientemente blando para poder clavar las piquetas y llano, sin piedras que te puedas clavar en la espalda.
- Lo segundo, la sombra. La mayor parte del tiempo en que se duerme tiene lugar por la mañana, cuando sale el sol y empieza a convertir la tienda en un invernadero (llegados a este punto yo acostumbro a abrir la ventilación de la tienda y salirme del saco para iniciar un segundo sueño). Por ello, hace falta sombra. Los edificios pueden dar buena sombra, pero sólo durante unas horas. Lo mejor es que haya árboles, y este tipo de árboles es perfecto para una acampada. Son tan altos que crean una sombra por todo el lugar de la acampada, por lo que no tienes que preocuparte de en qué punto te da la sombra. Y no tienen raíces cabronas que jodan el suelo.

En lo que respecta a servicios, esta acampada los tiene todos:
- Retretes, para que no te digan nada por mear en cualquier lado. Eso sí, de los portátiles que para cagar son chungos, aunque si se hacía nada más lo limpiaban decían que no estaban mal. Para menos de una semana no hace falta cagar, joder!!!
- Duchas, las de la...
- Playa. Fluvial eso sí, de agua fría pero casi sin movimiento, y arena fina.
- Campo de fútbol. No lo usamos, ni ví a nadie jugando, así que no sé si se podría. Pero el caso es que eran un par de campos de fútbol grande cojonudos.
- Comercios. El CENTRO del pueblo estaba colindante a la acampada, así que perfecto. Lo único malo que coincidió que el viernes fue festivo.
- Aparcamiento. Al lado de la acampada (nada de a una decena de kilómetros y teniendo que coger dos autobuses cómo pasa en Ortigueira). Hubo algún listo que lo subió al terreno de la acampada, y otros que lo dejaron en la estrecha calle y se llevaron 10 mil pelas de multa por tenerlo a 20 metros en vez de dejarlo a 50 metros de la tienda. Cómo dije hace unos párrafos, imprescindible dada la popularidad actual de robos en todos los campings.
ORQUESTAS Y CONCIERTOS GRATUITOS
El primer día, el jueves, tuvo lugar una "Orquesta de fuego y percusión" llamada "Baitucada". La batucada por lo visto es esa música de yembés (tambores) que se puede tirar la gente horas tocándola en el parque y que normalmente a los varios minutos uno se aburre. No fue el caso. No se cuanto duraría, una hora o quizás menos, pero me quedé con muchísimas ganas de más. Probablemente lo mejor de este Baitu.
"El Don Simón no hace ver dragones, y te juro que los estoy viendo", le comenté a mi amigo Fran. La Baitucada consistía en gente disfrazada tocando efectivamente, tambores, pero a la vez que encendían fuegos de todo tipo: antorchas, artificiales de suelo, de cielo de mediana altura, petardos, simulando un puente ardiendo... No entiendo de fuegos artificiales, pero la cosa era variada, y quedaba perfecta con los tambores.
La orquesta de la Baitucada estaría formada por unas 20 personas, las cuales se movían de un lado a otro con sus fuegos y tambores, rodeados por todos los asistentes y cruzando el puente del río en numerosas ocasiones.
Desgraciadamente fue lo único que hubo el jueves, pero hizo que fuera probablemente el mejor día.
El viernes tuvieron lugar los conciertos gratuitos. Grupos "nóveles" pero de un gran nivel, no eran grupos cualquiera. Desgraciadamente los de mi estilo me los perdí (es lo que tienen los féstivales, los conciertos son lo de menos y uno prefiere cenar tranquilo), y los que pudimos ver eran demasiado "heavys". No voy a negar que fue cómo cualquier fiesta gratuita de cualquier pueblo a la que vas por el estilo de música y porque es gratis, pero esto es algo que mola :)
El sábado desgraciadamente aparte de los conciertos de pago no había nada más, así que si no hay entrada y no se cuela uno (por la noche estaban reforzadas las medidas de seguridad, pero antes se estuvo colando la gente por la valla y con los trozos de pulsera largos que tiraban al suelo) no hay más que disfrutar del camping. Lo cual hicimos la mayor parte del tiempo incluidos los que pagamos.
El domingo hubo un "pasabares con la orkresta nacional" que vimos vagamente entre las tiendas mientras nos ibamos. Me quedé con la intriga de ver de qué se trataba exactamente.
EL CARTEL (los conciertos de pago)
El cartel de este año fue este:

Cómo sabreis de otras entradas de mi blog, yo iba principalmente por Lendakaris y Disidencia, suficientes para que merezca la pena. Y es que desgraciadamente en los festivales uno al final no ve casi nada (prefiere quedarse en la acampada), así que mejor que no haya muchos grupos favoritos.
Me quedé con ganas de ver a Macarrada, Escuela de Odio y 6eiskafes, que aunque no sean grupos favoritos, son relativamente "grandes". MCD muy grande.
Nos llevamos una gran sorpresa con The Real McKenzies. Un grupo internacional del que no tenía ni idea, pero vímos un cartel avisando que durante dicho concierto habría servicios mínimos en la barra, ya que todo el mundo quería ver a los McKenzies, así que tuvimos que ver qué tal. Se trata de una banda canadiense que toca punk-escocés, con gaitas. Quizás un poco cansino, pero no tanto cómo parecen. Para pasar un rato en el féstival de lo mejor que nos podíamos encontrar.
Desgraciadamente, no he encontrado videos de los McKenzies en el Baitu :(
Aquí los teneis en otro concierto:
Por último vimos el final de Habeas Corpus, que estuvo bastante bien aunque no me entusiasma ese estilo y el comienzo de Obrint Pas, en dónde nos tuvimos que ir ya que a mi amigo Javi no le había sentado bien lo que había tomado.
La verdad que los Obrint Pas aunque son buenos me resultan demasiado repetitivos, y no me gustó que en los comentarios del principio no hablaran el idioma de la región dónde se encuentran. La mayoría de los grupos intentan decir todo lo que saben en el idioma local, y lo que no pues no tienen más remedio que decirlo en el suyo. Pues estando en castilla, que menos que hablar castellano, sabiendolo hablar. Por lo menos parece que más adelante cuando quisieron hacerse entender hablaron en castellano:
De los dos grupos que ví en profundidad, el de los Lendakaris fue el que más me gustó. Fue el que abrió el cartel, antes de la hora, ya que entramos a en punto y ya estaban cantando los ikastoleros. Duró una hora entera en la que les dió tiempo a muchísimas canciones, ya que duran todas unos 2 minutos, así que en menos de 10 minutos ya habían tocado por lo menos 5 canciones.
Mi amigo Javi tenia ganas en "ver de qué pié cojean", ya que la mayoría de sus canciones son sarcásticas, así que uno no sabe si son de verdad "Veteranos de la Kale Borroka" o se ríen de estos. El caso es que no lo hacen público para no meterse en problemas y uno no sabe si es para que no les detengan o para que no les den una paliza los borrikos...
A mi amigo se lo dejaron suficientemente claro con las declaraciones previas a su canción más polémica:
El concierto estuvo animadísimo. El cantante "jugó" bastante haciendo tonterías y bajando con el público mientras seguía cantando. Además, frente al lamentable sol que caía a alguien de la organización se le ocurrió regarnos durante un buen rato con una manguera, animando aún más la situación :)
Del concierto que dió Disidencia desgraciadamente no puedo decir lo mismo. Fue poco más de media hora en la que tocaron tan sólo las típicas (incluyendo al principio "A Contracorriente", canción que tocan siempre y me parece bastante mala) mezcladas mitad y mitad con las del nuevo disco que no se conocía casi nadie.
Lo dimos todo en primera fila y metiendonos en los pogos, el público estuvo muy animado, pero los artistas no acompañaron, dió la impresión de que no tenían ganas y nos quedamos con ganas de muchísimo más. Estuvieron bien, pero sólo fue un aperitivo, no saciaron. Habrá que volverlos a ver.























